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Política educativa
Actualmente, Mozambique se encuentra en pleno proceso de reconstrucción. En
los últimos años, el país mostró un gran esfuerzo de recuperación económica,
desarrollando un importante crecimiento en los principales sectores. Pese a ello,
el pago de la deuda externa supone un gran obstáculo para su desarrollo,
afectando especialmente a los sectores no productivos, como la educación y la
salud.
En este contexto, el gobierno elaboró un plan estratégico para el trienio
1997-2000 con el lema “Combatir la Exclusión, Renovar la Escuela”, que
estableció como objetivo prioritario el acceso de la población a la educación,
la mejora de la educación en todos el ámbitos y el refuerzo y desarrollo de la
administración educativa. Aunque el interés del gobierno fue notable, se
encontró con infraestructuras educativas abandonadas o casi destruidas y con un
índice de analfabetismo del 80 %.
Los cálculos de la política gubernamental para la enseñanza secundaria y para
la formación de profesores de este nivel están descritos en el plan quinquenal
del Gobierno para 2000-2004, y en el Plan Estratégico del Sector de la Educación
(PEE, 1999-2003) bajo el lema “Revitalizar las Escuelas y Aumentar las
Oportunidades”.
El índice de fracaso escolar, las repeticiones, el
absentismo, las interrupciones forzadas y el bajo índice de transición y
de finalización de estudios caracterizan la enseñanza secundaria general
(ESG). El índice de repetición se sitúa aproximadamente en el 35 % en el
ESG-1 y en el 15 % en el ESG-2. Pese a ello, hay una gran presión para
la expansión de la enseñanza secundaria a medida que un grupo cada vez
más grande de alumnos acaba la enseñanza primaria y avanza por el
sistema educativo. Actualmente, aunque el índice de suspensos sea muy
alto, en la transición de los ciclos sigue habiendo una gran voluntad de
continuar los estudios. En efecto, como resultado de iniciativas locales,
el índice de expansión de la enseñanza secundaria ya ha excedido el
proyectado por la Dirección de Planificación.
Aún hay muchas disparidades entre provincias en términos
de plazas en las escuelas, infraestructuras, calidad de los profesores y
dotación financiera. El índice de asistencia a clase en el primer ciclo
de enseñanza secundaria (ESG1) varía del 2 por 1000 en Nampula, ciudad
situada al norte, al 120 por 1000 en Maputo, situada al sur. Excepto en
Maputo y alrededores, el índice de asistencia de las chicas (por cada
1000 mujeres) varía de la mitad hacia los dos tercios en relación al
índice total de asistencia. Alrededor del 40 % de los alumnos de ESG1 y
de ESG2 son chicas, aunque en algunas provincias esta proporción es
menor, llegando al 20 % en la provincia de Niassa, situada al norte,
contra el 63 % en la ciudad de Maputo.
El índice de absentismo de
las chicas es dos veces superior en relación al de los chicos en los dos
niveles de secundaria. Cerca del 34 % de los graduados de ESG-1 y del 38
% de los graduados de ESG-2 son chicas, pero en Niassa estas cifras son
del 15 y 20 % respectivamente. Paralelamente a la interrupción de la
escolaridad, estos índices de repetición provocan una gran disparidad en
las edades de los alumnos en las aulas. La edad común del que sería el
equivalente a primero, segundo y tercero de ESO es de 16, 17 y 19 años y
no 13, 14 y 15, según establece la ley del Sistema Nacional de Educação
(SNE). En el equivalente a cuarto de ESO y primero de Bachillerato, las
edades son 20 y 21 años, en lugar de 16 y 17. Esta diferencia de edades
entre alumnos llega a los 10 años en algunas clases y es un grave
problema, particularmente en los turnos nocturnos, y también repercute
en el contenido y en la calidad de la enseñanza, por lo que el
tratamiento de la diversidad en las aulas es un problema de urgente
solución.
Profesorado
La baja dedicación de los
profesores, así como su bajo estado de autoestima, están en parte
relacionados con el bajo nivel de los salarios y las condiciones
sociales inadecuadas, según fuentes del propio Ministerio de Educación (MINED).
El pago de horas extras, debidas a la necesidad de impartir clases en
dos turnos, es un elemento crucial para sustituir las bajas
retribuciones. Como profesionales, los profesores se sienten excluidos
de la toma de decisiones y eso se agrava por la manera en que esta
profesión se gestiona. El número de profesoras y de funcionarias en el
sistema educativo es muy reducido.
![[image]](../../../img/mzb/mzb_003.jpg) |
La pérdida de profesores y otros trabajadores
de la educación se agrava día a día con el sida. Actualmente, la
tasa de infección a escala nacional se estima en el 15 % para
todos los grupos de edad y esta tasa podrá ser más alta en el
futuro entre estudiantes y profesores. Ahora se está recogiendo
más información al respeto, lo cual podrá sacar a la luz más
detalles a efectos de planificación, habiéndose, mientras tanto,
de priorizar actividades de divulgación, información y educación
en que profesores y alumnos asuman el liderazgo. Las metas de
desarrollo para el sector educativo se verán inevitablemente
afectadas por el SIDA. |
No obstante, el impacto de esta pandemia
aún no está bien comprendido ni totalmente cuantificado.
Muchos profesores formados y en formación abandonan el profesorado
seducidos por empleos fuera de la educación que ofrecen normalmente
mejores condiciones laborales. La actual calidad de la gestión y del
soporte pedagógico y social a los profesores inhibe aún más el
desarrollo de la enseñanza secundaria, ya que afecta a su estado moral,
su empleo y las posibilidades del ministerio de contratar y/o formar
profesores. Los actuales programas de formación son insuficientes para
graduar profesores calificados y en número suficiente.
Recursos materiales
La mayor parte de las infraestructuras se encuentran degradadas y no se
benefician de mantenimiento desde hace años. Se hace necesario realizar
una auditoría en las salas de clase, salas de profesores y de los
funcionarios, en las bibliotecas, en los laboratorios y de los
procedimientos de mantenimiento parar poder evaluar las condiciones de
las infraestructuras de las escuelas. Las residencias o internados están
degradados y superpoblados, no tienen seguridad ni condiciones
sanitarias para los alumnos internos, siendo también muy elevado el
riesgo de contraer enfermedades contagiosas, incluyendo el sida.
Los materiales de enseñanza y aprendizaje
son insuficientes. Los profesores de ESG-1, por ejemplo, tienen libros,
pero muchas veces sus alumnos no disponen de medios para adquirirlos. En
la ESG-2 aún no se han elaborado materiales de enseñanza-aprendizaje
para el nuevo currículo, por eso hace años que tanto los alumnos como
los profesores no disponen de material didáctico adecuado y, en aquellos
centros en que hay biblioteca, los materiales recientes son pocos o
simplemente inexistentes. No es posible dar clases prácticas de ciencias
en la mayoría de las escuelas, porque los laboratorios se encuentran en
situación de abandono o sin equipamiento, y la mayoría de las veces sin
poder poner remedio a ninguna de estas dos situaciones.
El Ministerio de Educación, responsable
del sector, tiene dificultades para mantener las infraestructuras
existentes y, por lo tanto, para crear otras nuevas; sin embargo, si
éstas se realizan por otros medios, aporta el profesorado y se hace
cargo de sus sueldos.
El ministerio trabaja con socios
nacionales e internacionales para aumentar las oportunidades de acceso
al aprendizaje.
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